• 6 julio, 2022 10:34 pm

Radio Vida Familiar

Proclamando principios y valores para la familia

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Hijos formados sólidamente, padres satisfechos

La edificación de una vida familiar sana, incluye la formación de hijos en principios y valores que resulten transformadores y, al mismo tiempo, transferibles a las nuevas generaciones.

La edificación de una vida familiar sana, incluye la formación de hijos en principios y valores que resulten transformadores y, al mismo tiempo, transferibles a las nuevas generaciones.

Si bien es cierto la relación conyugal disminuye su intensidad cuando llegan los hijos, no podemos pensar que eludir esta responsabilidad que Dios nos ha delegado, no nos permitirá mantener la unidad.

El matrimonio es la base de la familia. Es fundamental. Mantener la unidad y la solidez en la relación es esencial para la formación de nuestros hijos.  

LOS HIJOS NO SON UNA COMPETENCIA

Lo mejor que podemos hacer es invertir tiempo en nuestra familia, lo que va de la mano con brindar espacios de calidad para el cónyuge y los hijos.

La formación de los hijos no tiene que competir con la relación conyugal. ¿Por qué motivo? Porque si nuestra perspectiva es acertada, los hijos pueden contribuir acertadamente en el matrimonio y en el compañerismo que deben desarrollar los integrantes de la pareja.

Cuando llegan los hijos al hogar, toman un sentido distinto palabras como exhausto, cansancio y agotamiento. Toman una nueva dimensión, especialmente en el caso de las esposas.

En la relación pueden surgir tensiones que es necesario aprender a manejar. Si lo hacemos antes que el resquebrajamiento, el matrimonio tiende a fortalecerse.

ENSEÑANDO A PARTIR DEL EJEMPLO

Constituimos un ejemplo para nuestra familia, en particular, para nuestros hijos. En ese orden de ideas, debe haber coherencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos.

Los hijos requieren de sus padres que sean:

  • Honestos
  • Íntegros
  • Auténticos
  • Que admitan sus errores.
  • Coherentes entre lo que dicen y lo que hacen.

Ahora, ¿qué producen nuestros hijos en la vida matrimonial?

1.- Evitan el aburrimiento.  Con los hijos siempre pasa algo especial en nuestro entorno. Literalmente nos impiden la monotonía. Contagian alegría y pueden imprimir un dinamismo constante en la relación.

2.- Traen alegría a nuestra vida. Es cierto que formar hijos demanda esfuerzo, pero conforme van creciendo, comprobamos que la dedicación y eventuales sacrificios valieron la pena.

3.- Crecerán a partir de las experiencias  familiares. Esa realidad ineludible debe llevarnos a evaluar qué tipo de experiencias tienen o vivencian nuestros hijos en el hogar. Probablemente debemos aplicar ajustes.

Sobre esa base, ¿qué debemos procurar en la formación de nuestros hijos?

  • Proveerles amor, seguridad, comprensión, tolerancia y sentido de pertenencia.
  • Sentar las bases para que desarrollen relaciones saludables.
  • Afianzarles en principios y valores que reflejen en su diario vivir.
  • Brindarles lecciones de vida edificante, no traumáticas.
  • Ayudarles a reconocer y potencializar su individualidad.

EL DESARROLLO DE LA VIDA ESPIRITUAL

La espiritualidad juega un papel importante en la edificación de un matrimonio sólido. De hecho, contribuye al mejoramiento de la relación.

Nuestras creencias fundamentales, aquellas que desarrollamos y atesoramos, influyen en todas las áreas de la vida familiar y entre los cónyuges.

La unidad espiritual en el matrimonio y al interior del hogar, nos ayuda a superar las tormentas de la vida. En esa dirección, fortalecer la espiritualidad familiar nos ayuda a:

  • Afianzar las relaciones en casa.
  • Disminuye las probabilidades de divorcio.
  • Eleva los niveles de compromiso entre los componentes de la familia.
  • Propicia una vida plena en todos.
  • Es importante desarrollar intimidad con Dios, no solo a nivel personal, sino en el ámbito de familia.

Sobre esa base, deben constituir principios:

  • La oración
  • La lectura sistemática de la Biblia.
  • La realización del devocional diario

La responsabilidad que tenemos en nuestras manos es grande, no solamente en la relación con nuestro cónyuge, sino con los hijos. Y, sin duda, con ayuda del Señor, vamos a asumirla victoriosamente.


© Fernando Alexis Jiménez | Ministerios Vida Familiar | #RadioVidaFamiliar


 

Fernando Alexis Jiménez

Fernando Alexis Jiménez es autor y conferencista cristiano. Coaching certificado por la organización John Maxwell Team. Junto con su esposa Lucero dirigen los "Ministerios Vida Familiar" enfocados en la proclamación de principios y valores para todos los componentes del hogar. Dirigen los Seminarios "Edificando Familias Sólidas", que se imparten de manera presencial y virtual